La Costa del Sol Occidental se enfrenta a un serio problema con la proliferación del alga asiática, conocida como Rugulopteryx okamurae. Cada año, los municipios del litoral deben asumir mayores costes para recoger y tratar los restos que se acumulan en las playas, lo que la propia Mancomunidad considera un "auténtico problema de salubridad".
Ante esta situación, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental está analizando una solución innovadora: una prueba piloto con una red diseñada para contener y concentrar las algas en el mar antes de que alcancen la orilla. Posteriormente, unas dragas se encargarían de su retirada.
Representantes de la empresa Nautilus Dragados Marítimos presentaron esta tecnología en una reunión de trabajo con el presidente de la Mancomunidad, Félix Romero, y el delegado de Turismo y Playas, Francisco Cerdán. El objetivo es evaluar la eficacia del sistema y su adaptación al litoral malagueño.
La Rugulopteryx okamurae, de origen asiático, llegó a las aguas andaluzas hace una década y su erradicación ya no se considera posible. Los expertos apuntan a la liberación ilegal de aguas de lastre de barcos comerciales como su probable vía de entrada.
La propuesta, que aún está en fase de estudio, abordará posibles fórmulas de financiación y cuestiones administrativas. La Mancomunidad también trasladará el proyecto a la Junta de Andalucía, a través de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, por sus competencias en el litoral.
Además de abordar el problema de las algas, en el encuentro también se estudiaron soluciones para el mantenimiento, recuperación y regeneración de playas afectadas por la erosión y los temporales, utilizando maquinaria anfibia.




