La mayoría de las intervenciones estuvieron relacionadas con incidencias de carácter leve, como heridas, cortes, astillas, picaduras e irritaciones cutáneas. Durante los cuatro meses de servicio, los profesionales realizaron un total de seis rescates.
Además de las labores de vigilancia y asistencia sanitaria, el servicio facilitó el acceso al mar a personas con dificultades de movilidad mediante sillas anfibias, permitiendo 22 baños asistidos a lo largo de la temporada.
Julio fue el mes con mayor número de intervenciones, registrando 87 asistencias. Le siguió agosto, con 60; junio, con 45; y septiembre, con 28 actuaciones.
Las incidencias más frecuentes incluyeron 38 casos de irritaciones cutáneas, 29 picaduras de medusas y 26 de insectos. También se atendieron 24 heridas leves, 22 casos de astillas, 22 picaduras de pez araña, 16 cortes, 10 contusiones y seis casos de púas de erizo.
El balance final refleja una temporada marcada por atenciones sanitarias menores, junto al trabajo preventivo y de vigilancia diario en el litoral de Casares, garantizando la seguridad y el disfrute de los bañistas.




