La organización utilizaba embarcaciones de alta velocidad para transportar drogas a Argelia y migrantes de regreso a España, obteniendo beneficios superiores a los 24 millones de euros. Se les atribuye la introducción de más de 2.000 migrantes en 64 episodios migratorios.
La investigación, iniciada en 2023, ha identificado una estructura criminal argelina, considerada la mayor dedicada al tráfico ilícito de personas mediante embarcaciones rápidas en el Mediterráneo. Operaba con una gran capacidad operativa y una extensa red internacional.
La red criminal contaba con subestructuras organizadas en Andalucía, Región de Murcia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares, además de ramificaciones en Francia, Portugal, Italia y Polonia. Un líder absoluto se encargaba de la planificación, coordinación y financiación.
La organización disponía de una compleja infraestructura con embarcaciones de alta velocidad, vehículos, pisos de seguridad y sistemas de comunicación cifrada. Se intervinieron 18 embarcaciones valoradas en más de cinco millones de euros.
Las travesías marítimas eran extremadamente peligrosas para los migrantes, que viajaban hacinados, sin chalecos salvavidas y en condiciones de insalubridad. La organización ejercía un elevado nivel de violencia contra sus miembros y los migrantes.
Durante la operación se han realizado 17 registros, interviniendo efectivo, drogas (MDMA, hachís, cocaína), armas, combustible y otros materiales. Se han bloqueado bienes vinculados a la organización.
La investigación ha concluido con la detención de 78 personas en España y Argelia, imputándoles delitos como pertenencia a organización criminal, tráfico de seres humanos, drogas y armas.




