La capital cordobesa fue escenario de una multitudinaria protesta, donde ciudadanos de diversas edades y procedencias, incluyendo municipios como Puente Genil, Fernán Núñez y Aguilar de la Frontera, se unieron para expresar su descontento. Los organizadores cifraron la asistencia en más de 4.000 personas, mientras que la Policía Local estimó unos 3.200 participantes.
La manifestación, que partió de la Delegación de Sanidad de la Junta de Andalucía en Córdoba, recorrió importantes arterias de la ciudad. Las pancartas y cánticos reflejaban la preocupación por las largas listas de espera, la escasez de personal médico, el estado de los centros sanitarios y las deficiencias en los programas de cribado de cáncer de mama.
“"Venimos a decirle a Moreno Bonilla que nos vamos a ver el día de los votos. Vamos a pedir que se vote en defensa propia, en defensa de la sanidad pública y contra quien la desmantela."
Desde las organizaciones convocantes, se denunció el "desmantelamiento" de la sanidad pública, especialmente en pequeños municipios donde la atención médica se ha reducido. Se hizo un llamado a una mayor inversión pública y a la fidelización de los profesionales sanitarios en la comunidad autónoma.
Representantes sindicales como Marina Borrego de CCOO y Encarna Laguna de UGT en Córdoba, criticaron la privatización creciente del sistema y la pérdida de 1.500 profesionales desde 2020. También señalaron el aumento de las listas de espera y el desvío de fondos públicos hacia la sanidad privada, que, según CCOO, pasó de 750 millones a mil millones de euros en el presupuesto de la Junta para 2025.
La protesta contó con la presencia de figuras políticas, incluyendo a Rosa María Rodríguez, candidata de Por Andalucía, y Rafi Crespín, secretaria general del PSOE de Córdoba, quienes se sumaron a las críticas contra la gestión sanitaria del Gobierno andaluz.




