El balance de los primeros siete meses del año refleja una situación crítica en materia de incendios. La cifra actual triplica el total de superficie quemada durante todo el ejercicio de 2025, cuando se contabilizaron 510 hectáreas. Los datos, que integran tanto las mediciones de la Junta de Andalucía como las del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), subrayan la gravedad de un periodo marcado por las altas temperaturas.
El siniestro de mayor envergadura tuvo lugar en la base militar de Cerro Muriano, en el término municipal de Obejo, donde se vieron afectadas 459 hectáreas. A este suceso se suman otras intervenciones realizadas por el Plan Infoca, que ha llevado a cabo 56 actuaciones en la provincia, de las cuales 27 fueron catalogadas como incendios forestales y 29 como conatos.
La composición de la superficie afectada en los terrenos computados por la administración autonómica se desglosa en 131 hectáreas de arbolado, 295 de matorral y 489 de pasto. Las autoridades advierten que, a pesar de posibles descensos en los termómetros, el riesgo de incendios se mantiene en niveles extremos debido a la sequedad acumulada en la vegetación.
“"Aunque se produzca un descenso de los termómetros no se va a aliviar el riesgo de incendios porque la vegetación sufre una sequedad que tardará en subsanarse."




