La decisión del organismo federativo se produce después de que el club blanquiverde intentara anular la expulsión de Percan durante el encuentro contra el Granada CF. La sanción se mantiene por un tirón de pelo a un jugador rival, una acción que el club defendió como accidental.
El incidente ocurrió en los minutos finales del partido, con el marcador aún en empate a cero. El árbitro expulsó al delantero con tarjeta roja directa por “tirar del pelo a un adversario, derribándolo, estando el balón en disputa”, según el acta arbitral. A pesar de la inferioridad numérica, el Córdoba CF logró la victoria gracias a un gol en el minuto 85.
“"En ningún momento pretendo agarrar del pelo al rival. Lo que podríamos hacer es cambiar la norma y obligar a jugar con el pelo recogido porque, ahora, un intento de agarrón se convierte en una agresión."
El Córdoba CF basó su recurso en la ausencia de elementos de conducta violenta, argumentando que no hubo golpe ni agresión intencionada. Según el escrito de alegaciones, la sujeción inicial de la camiseta derivó accidentalmente en contacto con el pelo del adversario debido a la dinámica del juego y la caída del propio jugador. El club adjuntó pruebas videográficas para respaldar su versión.
Sin embargo, el Comité de Disciplina aplicó su criterio habitual, que exige una prueba concluyente de “error material manifiesto” para desvirtuar lo recogido por el árbitro. Tras revisar las imágenes, el comité concluyó que “se observa claramente como el jugador expulsado tira del pelo al adversario”, corroborando la descripción del acta arbitral y manteniendo la suspensión de un partido.




