La nueva edición de la Guía de Patios de Córdoba, que celebra su vigesimosegunda entrega, se ha presentado como un tributo a los propietarios y cuidadores de estos emblemáticos espacios. La publicación, que se distribuye con el periódico, ofrece un recorrido detallado por los patios participantes en el concurso municipal, que se podrán visitar entre el 4 y el 17 de mayo.
El manual no solo explora la historia y las particularidades de cada recinto, sino que también subraya el papel fundamental de las personas que, con su esfuerzo diario, conservan una de las cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad de Córdoba. Además, profundiza en el XI Concurso Provincial de Patios, Rincones Típicos y Rejas, organizado por la Diputación de Córdoba.
“"Los Patios no son solo un Patrimonio de la Humanidad, sino también una forma de vida y de convivencia; algo que sería imposible sin los cuidadores, porque sin los cuidadores no existiría la Fiesta de los Patios."
Durante la presentación, diversas autoridades destacaron la importancia de esta tradición. El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, hizo hincapié en la dimensión cultural y humana de los patios, citando a figuras como Antonio Gala y Pablo García Baena para describir estos espacios como el “alma de Córdoba” y lugares “donde las flores cantan más que los pájaros”.
Por su parte, el consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, recordó su etapa como alcalde de Córdoba cuando la Fiesta de los Patios fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2012. Nieto enfatizó que la clave del éxito de la candidatura ante la Unesco fue dar protagonismo a los propios cuidadores, cuya visión y experiencia resultaron decisivas.
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, resaltó el valor de los patios como símbolo de la ciudad y expresión de generosidad, destacando la hospitalidad de quienes abren sus casas. El presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre, apeló al carácter emocional y simbólico de los patios, describiéndolos como una “poesía viva” que se percibe a través de los sentidos y que debe transmitirse a las nuevas generaciones.




