El proceso electoral concluyó con un respaldo mayoritario de los asistentes, registrándose 86 votos a favor, 14 en contra y 6 abstenciones. El candidato, que concurría como única opción proclamada por la junta electoral, asumirá la responsabilidad de dirigir la corporación durante los próximos cuatro años, a la espera de recibir la ratificación oficial por parte de la autoridad diocesana.
El nuevo responsable, quien desempeñaba hasta ahora las funciones de tesorero en la anterior junta de gobierno, ha manifestado su intención de mantener la línea de trabajo seguida en los últimos mandatos. Entre los objetivos prioritarios se encuentran la conservación del patrimonio artístico, la atención a la obra social y el fortalecimiento de la vida interna de la hermandad.
En su programa, la nueva dirección destaca la importancia de fomentar la participación de todos los miembros y modernizar los canales de comunicación de la entidad. Asimismo, se ha subrayado el compromiso de mantener la hoja de ruta patrimonial establecida para preservar el legado histórico de la cofradía.




