La relación tensa entre María Jesús Montero y Rafi Crespín, secretaria general de los socialistas cordobeses, era un secreto a voces. Esta distancia se ha hecho evidente con la publicación de las candidaturas para los comicios del próximo 17 de mayo, donde Crespín ha sido apartada de su aspiración de pasar del Congreso de los Diputados al Parlamento de Andalucía.
La decisión de nombrar a Silvia Mellado, alcaldesa de Fuente Obejuna, como cabeza de lista por Córdoba, ha sorprendido a muchos dentro del partido. Fuentes socialistas indican que Crespín había intentado forzar su inclusión, llegando incluso a ofrecerse públicamente a las bases, a pesar de haber recibido un aviso previo de la dirección andaluza del PSOE de que no sería la número uno.
“"Si yo no voy, ella tampoco."
Esta frase, atribuida a Rafi Crespín en alusión a Isabel Ambrosio, exalcaldesa de Córdoba y con aspiraciones en la lista, refleja el profundo descontento. Finalmente, ninguna de las dos ha sido incluida, lo que obliga a Ambrosio a regresar a su puesto en la Diputación de Córdoba.
La elección de Silvia Mellado también ha generado dudas internas, especialmente por el contexto político de su comarca, el Guadiato. Esta zona ha sido escenario de problemas y supuestos incumplimientos del Gobierno de Pedro Sánchez, como el bloqueo del enlace de La Colada con Sierra Boyera y la gestión de la N-432 por parte del Ministerio de Transportes. Además, la aspiración de mejorar la red eléctrica en el Guadiato, prometida por María Jesús Montero, aún no ha disipado las incertidumbres.
La candidatura socialista incluye a Esteban Morales, portavoz en la Diputación, en el número dos, una elección más esperada. Otros nombres, como el de Victoria Fernández, exconcejala del Ayuntamiento de Córdoba y asesora del ministro Luis Planas, completan una lista que, según fuentes del partido, ha dejado un rastro de "heridas políticas" entre quienes buscaban un puesto en un momento de escasez de cargos públicos para el PSOE en la provincia.




