El encuentro, disputado este jueves, enfrentó a un Sevilla compuesto íntegramente por jugadores del filial y del equipo juvenil contra un Córdoba que dominó los primeros compases del partido. A pesar de la diferencia de experiencia, los jóvenes canteranos sevillistas plantaron cara. El meta suplente Alberto Flores fue clave al detener un penalti a Cristian Carracedo en la última acción del primer tiempo, manteniendo el 0-0 al descanso.
En la segunda mitad, con la entrada de futbolistas del primer equipo sevillista, el equipo ganó presencia e intensidad. La ocasión más clara del partido la tuvo Isaac Romero en un mano a mano ante Guilherme, exportero del Real Betis, pero no logró concretar. El partido se tensó en el tramo final con la expulsión de dos jugadores, Carmona (Sevilla) y Kevin Medina (Córdoba), tras un cruce de palabras.
La tanda de penaltis decidió el campeón. Tras una serie de lanzamientos igualados, Isaac Romero anotó el penalti definitivo para dar la victoria al Sevilla por 4-5, adjudicándose así el trofeo.




