Las cuentas de la Diócesis de Córdoba para el año 2025 reflejan unos ingresos totales de más de 15,7 millones de euros frente a unos gastos de 13,1 millones, lo que supone una mejora respecto al año anterior. Este balance positivo se atribuye en gran medida al incremento en las declaraciones del IRPF, que aportaron más de 6,5 millones de euros.
La contención del gasto se explica por la demora en la ejecución de importantes proyectos de rehabilitación y construcción de templos y centros pastorales. Esta situación implicará un mayor desembolso económico en el ejercicio actual de 2026 y los siguientes.
Además de las aportaciones del IRPF, los ingresos provienen de otras fuentes, incluyendo más de 3,3 millones de euros de instituciones diocesanas, más de 1,3 millones de ingresos patrimoniales y actividades propias, y más de tres millones de euros en ingresos excepcionales.
En cuanto a los gastos, la Diócesis de Córdoba destinó más de 3,2 millones de euros a actividades pastorales y asistenciales. La sustentación del clero representó un gasto superior a los 3,7 millones de euros, mientras que el personal seglar supuso más de 1,1 millones.
Los gastos de funcionamiento y conservación de edificios alcanzaron los 3,3 millones de euros, incluyendo una "importante cantidad destinada a amortización de préstamos bancarios por importe de más de 2,6 millones de euros". Los programas de rehabilitación de templos y otros centros pastorales requirieron inversiones por valor de más de 1,5 millones de euros.
Es importante señalar que estos datos corresponden exclusivamente a la actividad del Obispado. La Diócesis de Córdoba ha informado que se encuentra en proceso de consolidar las cuentas de las 232 parroquias y otras entidades diocesanas, lo que ofrecerá una imagen completa de los ingresos y gastos de 2025 en toda la diócesis. Estos resultados se hicieron públicos durante la presentación de Ver Iglesia 26 y la entrega de los Premios Entidades con Corazón.




