Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el embalse de Iznájar registró el pasado lunes un 80,6% de su capacidad, almacenando 742 hectómetros cúbicos de agua. Este volumen es significativo, considerando que la ciudad de Córdoba consume aproximadamente 20 hectómetros cúbicos al año. La capacidad total del pantano es de 920 hectómetros cúbicos.
Este logro se produce tras un periodo de intensas lluvias en enero y febrero, que han permitido una recuperación notable. A principios de febrero de 2026, el embalse apenas rozaba el 30% de su capacidad, lo que resalta la rapidez de su llenado en tan solo dos meses. La magnitud de Iznájar y su extensa cuenca contribuyen a un llenado gradual, no por aluvión.
La situación actual del embalse de Iznájar es crucial, ya que de él dependen el regadío de 80.000 hectáreas y el abastecimiento de 200.000 personas en el sur de la provincia de Córdoba. Otro embalse importante en la provincia, La Breña II, también se encuentra en una situación favorable, alcanzando el 81% de su capacidad, con 667 hectómetros cúbicos de agua almacenados de un total de 823.
En conjunto, los embalses de la provincia de Córdoba han alcanzado un 88,6% de su capacidad total, lo que se considera técnicamente llenos. Actualmente, retienen 2.940 hectómetros cúbicos de agua de una capacidad total de 3.320 hectómetros. Esto deja un margen de 380 hectómetros cúbicos para esta primavera, lo que significa que cualquier lluvia adicional se dirigirá a los arroyos y ríos de la provincia.




