La ciudad de Córdoba, conocida por su rica herencia arqueológica, enfrenta una paradoja: mientras se descubren nuevos vestigios históricos, uno de los anfiteatros romanos más grandes de Hispania permanece ignorado. Este yacimiento, ubicado en la parte trasera del edificio de Veterinaria en Ciudad Jardín, fue hallado hace más de veinte años y, desde entonces, no ha recibido la atención necesaria para su conservación y exhibición.
La situación ha generado críticas, especialmente por parte de figuras públicas que lamentan la inacción ante un conjunto de vestigios tan significativo. A pesar de las quejas y la evidente importancia del sitio, que podría compararse con el Coliseo, Cartago o Itálica, el proyecto de urbanización de la zona por parte de la Universidad de Córdoba no ha avanzado en la dirección de su puesta en valor.
Se ha señalado que la Universidad de Córdoba cuenta con un proyecto de urbanización aprobado y ha firmado convenios que le otorgan la potestad para invertir fondos en la activación de este enclave único. Sin embargo, la falta de progreso es notoria, lo que sugiere una priorización de otras áreas de conocimiento sobre la arqueología y el patrimonio histórico.
Este olvido contrasta con la aparición de otros hallazgos en la ciudad, como la ciudad perdida de Almanzor o los indicios de al-Rusafa, que sí han captado la atención. La inacción respecto al anfiteatro romano de Ciudad Jardín resalta un silencio preocupante en torno a la arqueología pétrea de Córdoba.




