El filial blanquiverde dio un paso significativo hacia la permanencia en el Grupo X de Tercera RFEF con un sólido triunfo en Ceuta. La llegada de Diego Tristán al banquillo del Córdoba B se tradujo en un cambio de esquema y una victoria que aleja al equipo de los puestos de peligro, a falta de solo cuatro jornadas para el final de la fase regular. Los tres puntos obtenidos en territorio caballa sitúan al conjunto a un solo punto de la salvación, lo que exige un esfuerzo continuado en esta recta final del campeonato.
La incorporación de Diego Tristán, exfutbolista de renombre con trayectoria en equipos como el Betis, Mallorca, Deportivo de La Coruña, Livorno, West Ham y Cádiz, además de 15 partidos con la selección española, generó inicialmente ciertas dudas debido a su experiencia previa en los banquillos. Sin embargo, el técnico de La Algaba asumió el reto de revertir la situación de un filial que había caído a puestos de descenso en la jornada 29 tras una derrota ante el Tomares, un rival directo.
En pocos días, Tristán logró una notable transformación en el Córdoba B. El enfrentamiento contra el Ceuta B, un equipo en la novena posición, se presentaba como un desafío considerable. No obstante, el planteamiento del entrenador hispalense fue audaz. El filial cordobesista, que se impuso por 0-1, incluso pudo haber ampliado la ventaja si hubiera tenido mayor acierto de cara a portería.
Para este primer encuentro, Tristán optó por una defensa de tres, conformada por Ángel, Amin y Miguelón, mientras que Pablo y Marcelo Timorán ocuparon los carriles. Ambos se posicionaron prácticamente en el centro del campo, donde Borja actuó como pivote y Antras y Mario Peregrina como interiores. En la delantera, las referencias ofensivas fueron Viti y Lidueña, quien fue el autor del gol decisivo en los minutos finales del partido.
El arriesgado esquema táctico funcionó eficazmente, y el Córdoba B tuvo oportunidades claras para golear en Ceuta. Mario Peregrina falló un penalti en la primera mitad y Lidueña se encontró con el poste. A pesar de las múltiples ocasiones de ataque, la falta de puntería impidió un marcador más abultado. Finalmente, el gol de Lidueña, exjugador del Utrera, aseguró un triunfo revitalizador para el filial.
Aunque el resultado de 0-1 pueda parecer ajustado, el Córdoba B mostró una gran presencia ofensiva con el nuevo sistema, acumulando efectivos en campo rival. Si bien se asumió un riesgo defensivo al dejar a un solo zaguero frente al delantero contrario, el equipo se ajustó bien con la incorporación de Borja García entre los centrales, formando así una línea de cuatro cuando el rival buscaba el área de Alejandro Arévalo.
El esquema 3-1-4-2 empleado por Diego Tristán representa una variación del habitual 4-3-3 utilizado por Gaspar Gálvez. Esta modificación, que resultó muy efectiva en el debut del técnico de La Algaba, podría mantenerse en el próximo encuentro de este domingo en la Ciudad Deportiva contra el Coria, equipo ya descendido a División de Honor. Los blanquiverdes buscarán sumar tres puntos más para continuar su ascenso en la clasificación. Posteriormente, se enfrentarán a Castilleja, recibirán al San Roque de Lepe y cerrarán la temporada en Pozoblanco, con cuatro partidos clave para asegurar la permanencia en Tercera RFEF.




