La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico ha informado favorablemente sobre la rehabilitación de las cubiertas del Real Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso en Córdoba. La intervención se centrará en las dependencias que rodean el claustro y el cuerpo norte del patio del Cervato, cuyas cubiertas planas presentan un "avanzado estado de deterioro" debido a múltiples desperfectos en sus impermeabilizaciones y recubrimientos.
Los trabajos incluirán la retirada de materiales deteriorados, la regularización de pendientes y la reparación de paramentos. Se sustituirán los morteros de cemento por morteros de cal, más compatibles con el carácter histórico del inmueble. La nueva solución constructiva contemplará una doble lámina de betún modificado, aislamiento reflexivo y un acabado de baldosa cerámica.
La Comisión ha recomendado específicamente el uso de piezas cerámicas en tonos ocres, buscando una mayor armonía con la tonalidad de los materiales históricos del conjunto y evitando acabados en color rojo que pudieran generar un impacto visual inadecuado en este entorno patrimonial.
La intervención irá acompañada de una actividad arqueológica preventiva para analizar estructuras y controlar las obras, documentando cualquier evidencia histórica de interés. Se requerirá la comunicación del inicio de los trabajos y la presentación de una memoria detallada al finalizar.
El Real Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso, declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional en 1980 y Bien de Interés Cultural, forma parte del ámbito de la Zona Arqueológica de Medina Azahara, Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2018.
Este complejo, resultado de sucesivas ampliaciones desde el siglo XV, integra iglesia, claustros y diversas dependencias, combinando elementos góticos tardíos con reformas barrocas. Destacan su torre de tres cuerpos y la organización claustral con arquerías de gran valor.
La actuación autorizada se enmarca en la normativa autonómica de patrimonio histórico, que exige autorización previa para intervenciones en bienes inscritos como BIC o en su entorno, garantizando la protección de sus valores culturales.
La Junta de Andalucía ha subrayado que estas actuaciones impulsan la conservación y mantenimiento de bienes patrimoniales de especial relevancia, favoreciendo su preservación y transmisión.




