Este incremento se debe tanto a la delincuencia convencional, que creció un 7,8%, como a la ciberdelincuencia, que aumentó un 10,7%. En total, se contabilizaron 6.554 hechos delictivos convencionales y 2.114 delitos digitales.
Las estafas informáticas experimentaron un fuerte repunte del 18,4%, con 1.920 denuncias entre enero y marzo, consolidándose como uno de los delitos de mayor incidencia. Por otro lado, el resto de ciberdelitos descendió un 32,9%.
Los robos con fuerza también mostraron un crecimiento significativo. Los cometidos en domicilios, establecimientos y otras instalaciones aumentaron un 15,1% (344 casos), mientras que los robos específicos en viviendas subieron un 13,9%, alcanzando los 246 hechos denunciados.
En cuanto a los delitos contra las personas, los homicidios dolosos y asesinatos consumados pasaron de tres a cuatro, y los intentos de homicidio crecieron de ocho a nueve. Los delitos de lesiones y riña tumultuaria descendieron un 4,9%.
Por el contrario, se observó una evolución favorable en otros indicadores. Los hurtos disminuyeron un 5,4%, los robos con violencia e intimidación un 10,2%, y las sustracciones de vehículos un 8,3%. Destaca la caída del 33,3% en los delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Los delitos contra la libertad sexual también reflejaron un descenso global del 6,6%, con 57 casos, incluyendo una reducción del 19% en agresiones sexuales con penetración.
En la capital cordobesa, las infracciones penales aumentaron un 4,2%, impulsadas por delitos convencionales. Sin embargo, la ciberdelincuencia descendió un 10,8% en la ciudad.
En municipios como Priego de Córdoba y Montilla se registraron los mayores aumentos porcentuales de delitos, con incrementos del 52% y repuntes significativos en ciberdelincuencia y robos, respectivamente. Lucena, Puente Genil y Cabra también mostraron subidas en sus tasas delictivas.




