Tras una primera semana que registró más de 458.000 visitas, cifra ligeramente inferior a la del año anterior debido a las lluvias, los patios continúan abiertos hasta el 17 de mayo. La diversidad de estos espacios es notable, y algunos de los más valiosos se encuentran fuera de las rutas más populares, como la de San Basilio.
Entre estos tesoros escondidos se encuentra el patio de la calle Montero, 27, en la ruta de San Lorenzo. Este espacio combina historia y modernidad, y a pesar de las inclemencias del tiempo, ha mantenido su afluencia de público. Su cuidadora destaca la resistencia de las plantas, como las buganvillas, y la tranquilidad que ofrece el lugar. Un joven Ginkgo biloba y una Cica revoluta son algunos de sus atractivos.
Otro ejemplo es el patio de Escañuela, 3, conocido como Patio de la Solidaridad y sede de la Asociación de Amigos de los Niños Saharauis. Con casi un millar de macetas de geranios, claveles y gitanillas, este patio recibe menos visitas que los de la zona central, pero permite a los turistas disfrutar de un recorrido más pausado y en calma. La apertura al público es, además, una fuente de apoyo para el proyecto de la asociación.
“"Estamos un poquito apartados, pero aún así viene muchísima gente y la gente que viene un año repite al año siguiente. Aquí la gente entra tranquilamente sin el agobio de otros patios, sin apretones y se ve bien; estamos orgullosos de nuestro patio."
El patio de Barrionuevo, 43, es otro de los participantes que, a pesar de no haber obtenido premios importantes en la categoría de arquitectura moderna, se mantiene impecable gracias al esmero de su cuidador. Plantas como una varita de San Antonio de 25 años o un rosal de pitiminí de 23 años adornan este espacio, que su responsable considera fundamental para la fiesta de los patios.
Finalmente, el patio de Badanas, 13, gestionado por la Fundación Bodegas Campos, es un testimonio de la historia de la ciudad, habiendo sido escenario de actuaciones de grandes artistas. Abierto al público desde hace cuatro años, este patio singular, conocido como Patio Santo Dios, ofrece la posibilidad de disfrutar de las flores y el frescor en un ambiente íntimo, alejado de las masificaciones.




