Estos espacios, que incluyen la Iglesia del Juramento en Plaza de San Rafael, 7, el Monasterio de Santa Ana y San José en Ángel de Saavedra, 7, y el Colegio Nuestra Señora de la Piedad en Plaza de las Cañas, 3, demuestran una profunda comprensión del patio no solo como un elemento decorativo, sino como una herencia cultural viva.
La participación también se extiende a las Religiosas Jerónimas de Santa Marta en Santa Marta, 10, el Convento de las Clarisas de Santa Cruz en Agustín Moreno, 6, y la Ermita de la Alegría en Menéndez Pelayo, 6. Cada uno de estos lugares ofrece una perspectiva distinta sobre cómo el patrimonio se celebra y se custodia activamente.
En sus galerías y compases, estos patios fusionan el patrimonio floral y arquitectónico con un legado intangible de contemplación, hospitalidad y recogimiento. Este espíritu ha perdurado a través de los siglos, entre rezos y muros, enriqueciendo la identidad cultural de Córdoba.




