La tarde del pasado miércoles en Córdoba no fue una cualquiera. A pesar de las altas temperaturas, que aún marcaban 43 ºC en la Ribera a las 19:00, miles de cordobeses se aventuraron a salir a la calle equipados con gafas de protección para presenciar el eclipse solar. El horizonte, sucio por el humo de un incendio cercano y cubierto por nubes altas, amenazaba con estropear el fenómeno, pero en lugar de eso, tamizó la luz, creando una atmósfera única.
Desde puntos elevados y despejados como La Asomadilla, Miraflores o el Balcón del Guadalquivir, los ciudadanos observaron cómo la Luna comenzaba a ocultar el Sol. El entusiasmo era palpable cuando, sobre las 19:40, se empezó a ver la "mordida" de la Luna en el Sol. Muchos se prepararon para la ocasión con bebidas, sillas y mantas, conscientes de la singularidad del evento, que no se repetirá con tal magnitud hasta enero de 2028 con un eclipse anular.
La ocultación en Córdoba no fue total, pero sí notable. A medida que el eclipse avanzaba y el Sol descendía hacia el horizonte, la luz se volvía más tenue, las sombras se difuminaban y los colores perdían intensidad, creando una sensación de atardecer prematuro. Los animales, como los pájaros nocturnos de los Sotos de la Albolafia, reaccionaron a la inusual penumbra, despertando antes de tiempo.
José Estepa, físico, junto a amigos ingenieros, disfrutó del espectáculo buscando el punto exacto donde el eclipse se cruzaría con el campanario de la Mezquita Catedral. El clímax del eclipse se alcanzó a las 20:36, momento a partir del cual la Luna comenzó a retirarse, dejando paso a un Sol que gradualmente recuperaba su brillo.
Este evento astronómico es el preludio de una serie de citas celestes para la ciudad. El 2 de agosto de 2027 se espera otro eclipse total de Sol, que en Córdoba se verá como parcial. Sin embargo, el gran evento será el 26 de enero de 2028, cuando la ciudad será testigo de un eclipse anular, con la Luna ocultando aproximadamente el 82,7 % del disco solar durante unos 7 minutos y 12 segundos.
Esta "trilogía ibérica" de eclipses solares consecutivos, junto a varios eclipses lunares previstos entre 2026 y 2028, convierte estos años en un periodo excepcional para la observación astronómica en Córdoba. El eclipse anular de 2028 permitirá contemplar un brillante anillo de luz solar sin necesidad de viajar, un fenómeno que no se repetirá en España hasta 2053.




