El jurado, compuesto por expertos en botánica y gestión medioambiental, ha valorado especialmente el tamaño, la densidad del follaje y el estado vegetativo de este ejemplar. A pesar de contar con solo ocho años de desarrollo, la planta ha demostrado una adaptación excepcional al entorno urbano y climático de los patios cordobeses.
Este reconocimiento, que se entrega anualmente desde 2010, busca poner en valor el patrimonio vegetal de la ciudad. El galardón no solo premia la belleza estética de la planta, sino también el esfuerzo constante y el conocimiento técnico aplicado por sus responsables para garantizar su conservación y crecimiento equilibrado.
“"Este reconocimiento pone el foco en el enorme valor del patrimonio vegetal que conservan los patios cordobeses y en el trabajo silencioso que realizan durante todo el año sus cuidadores."




