El diseñador Andrew Pocrid, acompañado por clientas y amigas, eligió la caseta El Bocao en la Feria de Córdoba para presentar su nueva propuesta, 'La Rosa de Lupe'. La velada incluyó un cóctel Paloma, preparado por el bartender Santiago Madueño, y un almuerzo previo en El Horno de Mel, además de un recorrido por el entorno de la Mezquita-Catedral.
El recinto de El Arenal se transformó en una pasarela donde los modelos de 'La Rosa de Lupe' cobraron vida. La colección se inspira en la intensa historia de amor entre Manolete, icono del toreo, y Lupe Sino, descrita como una mujer libre y valiente que desafió las convenciones de su época.
“"Dos figuras que vivieron intensamente, desafiando las normas de su tiempo. Él, un icono que elevó el toreo a la categoría de arte. Ella, una mujer libre, moderna y valiente que eligió amar sin miedo."
Pocrid subrayó la importancia de la Feria de Córdoba como plataforma para la moda local. "El sábado de Feria es una ocasión perfecta para gestar una buena imagen de Córdoba, dar a conocer lo que hacemos, que la moda cordobesa tiene mucho peso", afirmó. La idea de llevar su universo a la Feria surgió de forma natural, dada su conexión con la ciudad y su forma de vivir la belleza.
“"En la Feria el traje respira, se mueve, se mezcla con la música, con la luz, con las casetas y con la gente. En la Feria ves la verdad del traje: cómo camina, cómo acompaña a la mujer, cómo se mueve un volante, cómo cambia un color con la luz de Córdoba."
“"La Rosa de Lupe no es solo una colección de moda flamenca. Es un homenaje a quienes se atrevieron a ser diferentes, a quienes hicieron de su estilo un acto de libertad. Hoy esa herencia se reinterpreta en la mujer empoderada, que pisa con la misma seguridad que Manolete en la plaza y con la valentía de Lupe al desafiar a la sociedad de su tiempo. Una colección para recordar que la moda, como el arte, vive de la osadía."
La colección 'La Rosa de Lupe' se basa en la dualidad entre la sobriedad de Manolete y la audacia de Lupe Sino. Las siluetas combinan la tradición flamenca con la mujer contemporánea. La estética del torero se refleja en piezas sastre, mientras que la feminidad de Lupe se expresa en volantes y estampados alegres. La paleta cromática incluye el rosa, en alusión a un regalo de Lupe a Manolete; el rojo, símbolo de pasión; y el negro, representando el luto.