La inteligencia artificial (IA) está cada vez más presente en la agricultura y ganadería, sectores que buscan mejorar su rentabilidad y eficiencia energética. Córdoba es la sede del IV Congreso Internacional de Inteligencia Artificial Aplicada a la Cadena Agroalimentaria (SembrAI 2026), un evento que examina el estado actual de esta tecnología, la inversión necesaria y el retorno de la misma.
El congreso, celebrado en el Rectorado de la Universidad de Córdoba (UCO), está impulsado por la Fundación Europea para la Innovación y la Aplicación de la Tecnología (Intec). Su presidente, Juan Francisco Delgado, expresó su deseo de que Córdoba se convierta en la sede permanente del evento, destacando la fortaleza de su agroindustria, la investigación universitaria y su tejido cooperativo.
Este año, India es el país invitado de honor. La organización estima un impacto económico directo de entre dos y cuatro millones de euros para la ciudad, gracias a la asistencia de más de mil personas.
“"Observamos que la implantación de la inteligencia artificial en el sector primario va creciendo de manera progresiva, pero no lo hace de la misma manera en las empresas agroalimentarias de mayor tamaño que en las pequeñas."
Según datos disponibles, el uso de mejoras tecnológicas de IA en grandes empresas agroalimentarias en España es del 45%, mientras que en cooperativas medianas o pequeñas desciende al 20%. Las comunidades autónomas líderes son Madrid, Galicia y el País Vasco, con Andalucía en la media nacional.
La IA ofrece numerosas posibilidades para el campo. En explotaciones de regadío, como las 130.000 hectáreas en Córdoba, puede reducir el consumo de agua hasta un 30% sin afectar la productividad, permitiendo regar solo cuando la planta lo necesita.
En el ámbito de los fitosanitarios, la IA puede disminuir el gasto hasta en un 50%. Esto se logra al recoger datos que permiten aplicar tratamientos preventivos ante los primeros síntomas de plagas, como ocurrió con el mildiu en las viñas de Montilla-Moriles el año pasado.
Otras aplicaciones incluyen la predicción de cosechas basada en factores climáticos y de mercado, y la robótica para labores de recolección, abordando la creciente dificultad para encontrar mano de obra en el sector.
En ganadería, la IA, a través de drones, ayuda a monitorizar el estado de los animales, predecir enfermedades y mejorar la trazabilidad del producto.
Juan Francisco Delgado, máximo responsable de SembrAI, señaló que agricultores y ganaderos son cada vez más receptivos, pero la inversión inicial es el principal obstáculo. Por ello, reclamó más apoyos financieros de las administraciones públicas para facilitar esta transición tecnológica.




