Antes de que las luces del Arenal se enciendan y la ciudad se sumerja en el ambiente de rebujito y sevillanas, existe un pintoresco pasaje en la Judería que evoca la esencia de la Feria de forma permanente. Se trata de la Calleja de los Ángeles, un enclave que, con sus paredes encaladas, macetas azules de lunares y geranios rojos, irradia un inconfundible sabor flamenco, convirtiéndose en un punto de interés para visitantes y locales.
Este encantador rincón se encuentra a tan solo 50 metros de la Mezquita-Catedral y colinda con el restaurante Patio de la Judería. Este establecimiento ofrece una experiencia gastronómica y artística completa, con una carta basada en la cocina tradicional andaluza, que incluye platos emblemáticos como el salmorejo, el rabo de toro y las berenjenas fritas con miel, entre otras delicias.
Además de su atractiva oferta culinaria, el Patio de la Judería es conocido por sus espectáculos de flamenco auténtico que tienen lugar cada noche. La conexión del local con el arte jondo es profunda, habiendo sido testigo de la presencia de grandes figuras del flamenco a lo largo de su historia. Cada noche, a las 20:45, el tablao cobra vida, ofreciendo un espacio íntimo para disfrutar de la magia de este arte.
“"Es pura ausencia andaluza a cada paso. No hay más que ver la Virgen que preside el tablao o los mantones que decoran las paredes: un viaje al corazón de nuestra esencia."
El establecimiento también destaca por el uso de productos de su propio huerto y una bodega de vino, ambos ubicados en Montilla, lo que subraya su compromiso con la calidad y la tradición local.




