El Servicio de Recogida de Perros Abandonados, que opera en 61 pueblos de menos de 20.000 habitantes y cuenta con un presupuesto anual de 260.000 euros, ha logrado que casi un centenar de animales encuentren una nueva familia. Andrés Lorite calificó los resultados de "óptimos", lo que lleva a considerar la ampliación de esta prestación a municipios de mayor tamaño, con la excepción de la capital.
Este servicio responde a la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, que ha modificado el manejo y los costes de atención. La prohibición del sacrificio, salvo casos justificados de salud, seguridad o bienestar del animal, ha incrementado el tiempo medio de permanencia en el centro de recogida a más de 50 días.
Lorite también señaló que la presencia de perros abandonados representa un problema humanitario y un riesgo potencial para la salud pública, así como una amenaza para la seguridad e integridad física de las personas, especialmente ante la proliferación de razas consideradas peligrosas y el riesgo de accidentes en carretera.
“"Gracias a este Servicio, más del 60% de los animales recogidos están encontrando un nuevo hogar, una cifra que nos permite hablar de unos resultados óptimos."
La institución provincial promueve la adopción como solución a la problemática del abandono animal.




