La Noche Europea de los Investigadores reunió en Córdoba al Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) y al Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria (IFAPA) Alameda del Obispo para su octava edición conjunta, titulada “Ciencia y Música bajo las Estrellas”. El evento buscó acercar la investigación agraria a la ciudadanía en un ambiente distendido que combinó ciencia y cultura.
Los jardines del antiguo Palacio Episcopal, hoy sede de ambas instituciones y declarados Bien de Interés Cultural, se convirtieron en el escenario para mostrar el trabajo diario de los investigadores y su impacto en la vida de las personas, destacando la importancia de la agricultura para alimentar a una población creciente.
La jornada incluyó actividades como “Experimenta experimentos: laboratorios para toda la familia”, donde se descubrieron microorganismos del suelo, el gusano nematodo, la piel del planeta vista desde el espacio, y experimentos con ADN. La visita guiada “Conoce la Alameda” recorrió los jardines y el laberinto, explorando la historia del espacio como finca de recreo y lugar de experimentación agraria.
Se ofrecieron también “Microcharlas” bajo el título “Ciencia contrarreloj”, en las que investigadores del IAS-CSIC y el IFAPA abordaron temas como la importancia de los setos, el papel de las bacterias en el paisaje, la agricultura regenerativa y la desinformación científica.
“"La agricultura constituye la base de la alimentación humana y alimentar a una población creciente supone uno de los retos más desafiantes de la humanidad actualmente."
La música estuvo presente con conciertos de castañuelas, guitarra y cante, y la Holgado’s Band. La Agrupación Astronómica de Córdoba facilitó la observación astronómica, permitiendo a los asistentes contemplar las estrellas.
Otras actividades incluyeron la participación en un combate de esgrima histórica con la Asociación Cultural de Esgrima Histórica de Córdoba y la posibilidad de perderse en el laberinto de los jardines del Palacio Episcopal, completando una noche donde investigación, tecnología y cultura mostraron su lado más humano.




