La demanda, interpuesta ante los Juzgados de Sevilla, detalla que el paciente fue diagnosticado en julio de 2024 de un adenocarcinoma de colon. Las pruebas diagnósticas, como una colonoscopia y un TAC, situaron la lesión en el colon descendente.
Sin embargo, durante la intervención quirúrgica inicial, los facultativos señalaron la marca endoscópica en una zona distinta, el colon transverso. Basándose en esta señalización y sin verificar la discrepancia, se realizó una hemicolectomía de una zona errónea, lo que resultó en que el cáncer no fuera extirpado.
Esta situación obligó al paciente a someterse a una segunda cirugía mayor semanas después para extirpar el tumor en la localización correcta. Tras esta segunda intervención, el hombre sufrió graves complicaciones postoperatorias, incluyendo un shock séptico, que requirieron una tercera operación urgente y su ingreso en la UCI, falleciendo finalmente el 6 de septiembre de 2024.
La realización de una segunda cirugía mayor incrementó significativamente el riesgo quirúrgico acumulado al que fue sometido el paciente, estableciendo una relación causal indirecta entre los errores detectados en el proceso asistencial y el desenlace final.
La demanda, patrocinada por el letrado especialista en responsabilidad sanitaria Pedro Arnaiz, se fundamenta en un informe pericial que concluye que la secuencia asistencial no se ajustó a la 'lex artis'. Se argumenta que la segunda operación podría haberse evitado si se hubiera verificado correctamente la localización del tumor durante la primera intervención.
La acción judicial se dirige contra la compañía aseguradora del hospital, responsable de la asistencia prestada a los mutualistas de Muface. Tras varios intentos de solución extrajudicial y mediación sin éxito, será ahora un tribunal quien determine si existió una infracción de la buena práctica médica y si esta se relaciona con el fallecimiento del paciente.




