Cada vez más andaluces consideran la creación de su propio negocio. En 2025, el 15% de la población de entre 18 y 64 años expresó su intención de emprender en los próximos tres años, un incremento notable frente al 9,9% del año anterior. El estudio, presentado en el marco de Al-Andalus Innovation Venture, destaca que las nuevas iniciativas incorporan más tecnología e innovación, si bien persisten dificultades en el crecimiento, la expansión exterior y la reducción de la brecha de género.
El Informe GEM Andalucía 2025-2026, elaborado por el Observatorio del Ecosistema Emprendedor de Andalucía con participación de investigadores universitarios, sigue las distintas etapas del recorrido emprendedor. El emprendimiento potencial se sitúa en el 15%, superando la media española (13,8%). La actividad emprendedora reciente (negocios nacientes y empresas de hasta tres años y medio) crece moderadamente del 7% al 7,2%, y las iniciativas consolidadas aumentan del 6,3% al 7,3%.
Un cambio destacado es el perfil tecnológico de las nuevas iniciativas: el 13% opera en sectores de alta intensidad tecnológica, más del doble que el año anterior, y la mitad declara haber introducido innovación en productos y procesos. El 47,7% prevé incorporar más tecnología digital en los próximos seis meses, y siete de cada diez consideran que la inteligencia artificial tendrá un impacto relevante.
Sin embargo, la presencia en mercados internacionales disminuye, con un 73,8% de las iniciativas recientes sin ventas en el exterior (frente al 66,3% en 2024). Las expectativas de creación de empleo también son prudentes, con más de la mitad de los proyectos recientes previendo continuar sin empleados dentro de cinco años.
El Índice de Contexto del Emprendimiento (NECI) mejora a 4,8 puntos sobre 10, valorando positivamente infraestructuras, programas de apoyo y redes comerciales. No obstante, la disponibilidad de financiación suficiente y la dinámica del mercado interno siguen siendo puntos débiles en comparación con España y la UE.
La percepción de oportunidades ha aumentado, con un 41,5% de los andaluces identificando buenas oportunidades en su entorno (frente al 30% en 2024). El 52,5% se considera con conocimientos y habilidades para emprender. Entre los emprendedores activos, esta percepción es aún mayor (59,1%).
A pesar de la mayor percepción de oportunidades, el miedo al fracaso ha aumentado entre los emprendedores, pasando del 32% al 45,6%. El informe también advierte de una ampliación de la brecha de género: la actividad emprendedora reciente es del 8,2% en hombres y 6,2% en mujeres; en empresas consolidadas, las tasas son del 9,5% y 5,1% respectivamente.
Los resultados dibujan un ecosistema en transformación, con más intención de emprender, tecnologías avanzadas y mayor consolidación, pero con obstáculos persistentes en crecimiento, financiación, internacionalización e igualdad. Se subraya la importancia de apoyar a los distintos colectivos de emprendedores con medidas específicas.




