La intervención se inició cuando patrullas del Instituto Armado detectaron una embarcación sospechosa navegando sin sistemas de posicionamiento ni luces, una táctica común para evadir la detección. Al aproximarse, los agentes confirmaron que se trataba de una embarcación semirrígida equipada con cuatro potentes motores y cargada con fardos de arpillera.
Los tripulantes, al verse descubiertos, emprendieron una huida desesperada, realizando maniobras evasivas de alta peligrosidad que pusieron en riesgo tanto sus vidas como las de los agentes. Durante la persecución, los sospechosos arrojaron fardos de droga y garrafas de combustible al mar en un intento de deshacerse de las pruebas y aumentar la velocidad.
Finalmente, los agentes de la Guardia Civil lograron abordar la nave y neutralizar a sus ocupantes. El recuento oficial de la mercancía incautada ascendió a cien fardos, sumando un peso total de cuatro toneladas de hachís.
“"La intervención comenzó cuando las patrullas del Instituto Armado detectaron una embarcación sospechosa que navegaba sin sistemas de posicionamiento ni luces, una práctica habitual para intentar pasar desapercibidos en la oscuridad."
Los cuatro implicados han sido puestos a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, cuyo magistrado en funciones de guardia ha decretado su ingreso inmediato en prisión.




