El fuego originado en una finca privada de Castillejos evoluciona positivamente y ya no presenta una 'cabeza activa', según ha destacado el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz. A pesar de las buenas perspectivas, los equipos de extinción mantienen la máxima cautela debido al aumento de las temperaturas y la posibilidad de cambios en la dirección del viento.
Antonio Sanz, en comparecencia junto al director de la Agencia de Emergencias de Andalucía, Alejandro García Hernández, explicó que las labores realizadas durante la noche y la mañana han dado resultados positivos. Subrayó que el principal factor de riesgo sigue siendo un posible cambio de viento, lo que obliga a mantener la vigilancia con todos los recursos desplegados.
El consejero detalló que el incendio ya no tiene una estructura de 'cabeza activa' como frente de avance, sino que se trata de focos dispersos y puntos calientes. El trabajo nocturno ha permitido estabilizar la cabeza inicial y el flanco derecho, zonas que suponían un mayor riesgo de aproximación del fuego hacia el entorno de Gibraleón.
Las áreas afectadas presentan distintos grados de daño, con zonas gravemente dañadas y otras que permitirán una recuperación más favorable. Sanz calificó la noche y la mañana de trabajo como 'muy duras y terribles', pero valoró el esfuerzo coordinado de los operativos.
A pesar de la evolución favorable, el consejero insistió en que el incendio continúa activo y la emergencia no ha concluido. La prioridad es consolidar el perímetro, evitar reactivaciones y vigilar cualquier cambio meteorológico, mientras los equipos trabajan para asegurar la estabilidad del incendio en una jornada de altas temperaturas.




