La última semana de los Cursos de Verano de la UAL ha comenzado marcada por los días de luto decretados tras el incendio de Los Gallardos y Bédar. En señal de respeto, no se realizó inauguración oficial para las propuestas que arrancaron este lunes. En uno de estos cursos, se recordó especialmente a Alejandro Bonetti, codirector de ‘Avances en dieta mediterránea y vida saludable. Medicina culinaria’, fallecido hace menos de dos meses.
Su codirectora, Lorena Gutiérrez, dio la bienvenida a los matriculados y dedicó unas palabras al doctor Bonetti, a quien describió como uno de los grandes divulgadores de la dieta mediterránea como forma de vida. El curso, preparado íntegramente por ambos antes del deceso de Bonetti, combina la ciencia de la alimentación mediterránea con la cocina práctica, explorando sus beneficios para la salud, la prevención de enfermedades crónicas y el papel de productos locales como el aceite de oliva virgen extra y las frutas y hortalizas de Almería.
El objetivo del curso es transformar la cocina en una herramienta terapéutica mediante talleres y la elaboración de platos y menús saludables. Profesionales de la salud y la gastronomía se han reunido para promover una alimentación sabrosa y medicinal, bajo la premisa de que la gastronomía del siglo XXI debe ser saludable, solidaria, sostenible, satisfactoria y sociable. Se aborda también la problemática del desperdicio alimentario para concienciar sobre una cocina más sostenible.
Antonio Gázquez, chef y colaborador del curso, expresó la emotividad del día, marcada por la tragedia de Los Gallardos y Bédar y la ausencia de Alejandro Bonetti. "Precisamente el incendio y todas estas muertes se han producido muy cerca de donde él vivía también", señaló. Gázquez destacó el "énfasis y entusiasmo" de Bonetti por este curso, que era "emblemático para él". "Los que estábamos tan unidos a él vamos a hacer que, si nos está viendo desde algún sitio, se sienta totalmente feliz", afirmó.
Gázquez recordó su larga colaboración con el doctor Bonetti, que se extendía por más de veinte años, desarrollando trabajos sobre la dieta mediterránea y la vida saludable. Juntos se introdujeron en la "medicina culinaria", enfatizando la idea de que "somos lo que comemos" y que "la salud empieza en la cocina". Señaló el desconocimiento general sobre cómo actuar diariamente con nuestro organismo, comparando la comida con un "combustible" que debemos introducir con conciencia, y reiterando que la dieta mediterránea "no es solo el alimento, es una forma de vida".
La jornada inaugural contó con una doble intervención de Antonio Gázquez. Por la mañana, ofreció la conferencia ‘Medicina Culinaria: Antídoto ideal a la gran avalancha de alimentos procesados’, junto a Miguel Ruiz-Canela, subdirector del Instituto de Nutrición y Salud de la Universidad de Navarra. Por la tarde, impartió el taller ‘Gastronomía de excelencia en la dieta mediterránea’.
Gázquez y Ruiz-Canela explicaron que "los países en los que se desarrolla bastante la dieta mediterránea no sufren tantos problemas de enfermedades como en cualquier otro país en el que se desarrolla una línea de cocina y de gastronomía que es bastante más agresivas". Gázquez elogió Almería como "el sitio donde mejor se come de toda España", destacando la calidad de sus productos hortofrutícolas y la sencillez de su cocina, que debe ser "muy ligera" para el agradecimiento del organismo.
Respecto al desperdicio alimentario, Gázquez recordó un dato: "El 45 % de los residuos que van a parar a la basura, es producto orgánico". Mencionó su proyecto anterior, ‘Aquí no sobra nada’, que demostró cómo con restos de comida se podían elaborar platos espectaculares, generando un ahorro anual de entre 4.000 y 5.000 euros para una familia de cuatro o cinco miembros. Subrayó la importancia de la cocina de aprovechamiento en la dieta mediterránea, dado que muchos de los productos que se desechan forman parte de ella.




