El fuego, que asoló el barrio de Los Grillos en Níjar, no solo destruyó las infraviviendas y enseres básicos de los residentes, sino que también calcinó dinero, pasaportes y las pruebas documentales que muchos habían recopilado con miras a la próxima regularización extraordinaria.
“"Varias de las personas que estaban residiendo ahí están en situación irregular con la expectativa de la regularización extraordinaria. Tenían ya las pruebas recopiladas para presentar la documentación y eso está todo perdido."
Izuzquiza, del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), ha destacado la profunda desolación de los afectados, quienes han perdido todo. Aunque algunos documentos como el historial médico podrían recuperarse digitalmente, otras acreditaciones han quedado reducidas a cenizas, obligándolos a "empezar absolutamente de cero con el pasaporte".
El incidente, reportado al 112 alrededor de las 14:15 horas, movilizó a diversos equipos de emergencia, incluyendo el Centro de Emergencias Sanitarias 061, la Guardia Civil, los Bomberos, el Infoca, la Policía Local y Protección Civil. Inicialmente, se confirmaron dos hombres afectados, uno atendido en el lugar y otro trasladado a un centro sanitario. Sin embargo, las ONG en el terreno asistieron a dos víctimas adicionales que requirieron traslado urgente.
Uno de los heridos fue ingresado en el Hospital Universitario Torrecárdenas con quemaduras "relativamente graves", según el SJM. Otro caso crítico fue el de una persona con diabetes que perdió su medicación, recetas y tarjeta sanitaria en el incendio, lo que exigió una intervención médica inmediata para asegurar su tratamiento.
Tras el siniestro, los servicios sociales del Ayuntamiento de Níjar activaron el dispositivo residencial de emergencia en Los Grillos, donde catorce personas del asentamiento pasaron la noche y fueron realojadas. La ayuda práctica fue coordinada por las organizaciones no gubernamentales. La tragedia se agrava para algunos residentes que se encontraban trabajando en la campaña agrícola de Huelva en el momento del incendio, perdiendo así "la casa, sus posesiones, la ropa", incluyendo un vehículo "con la ITV y el seguro" que quedó "absolutamente calcinado".




