Los trabajos, que comenzaron esta semana, tienen un plazo de ejecución de ocho meses. La intervención contempla la demolición completa de la estructura anterior, que resultó gravemente afectada por las intensas lluvias de finales de octubre de 2024, y su reemplazo por una infraestructura más robusta y preparada para futuras crecidas.
“"La Diputación actuó desde el primer momento tras los daños, llevando a cabo labores de limpieza, retirada de escombros y señalización de la zona afectada para garantizar la seguridad."
Además de la reconstrucción, se habilitó un desvío provisional con una inversión de casi 47.000 euros para mantener la conexión con Bejarín y facilitar el tránsito, especialmente de maquinaria agrícola. La nueva estructura contará con un diseño de un solo vano de 30 metros, lo que permitirá eliminar obstáculos en el cauce y mejorar significativamente la evacuación del agua, incrementando su capacidad hidráulica.
También se reforzarán los accesos con muros de escollera y se instalarán elementos para prevenir la erosión. El puente mantendrá dos carriles de circulación y aceras laterales, e incorporará mejoras en la seguridad, la señalización y los servicios afectados, con el fin de asegurar una mayor durabilidad y adaptación frente a posibles episodios de lluvias intensas.
“"La falta de mantenimiento y limpieza del cauce contribuyó al colapso del puente."
Desde la Diputación se ha señalado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir como responsable del deterioro del cauce, criticando la falta de mantenimiento y limpieza, y reclamando que el organismo estatal asuma el coste total de la reconstrucción.



