La operación, denominada 'Mochuelo', se ha saldado con la incautación de un total de 319 plantas de cannabis y la detención de cinco personas, cuatro varones y una mujer, como presuntos responsables de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.
En una primera intervención, los agentes descubrieron una edificación tipo cobertizo cueva que albergaba una plantación distribuida en seis habitáculos. En su interior, se encontraron 126 plantas de marihuana cortadas y peladas, colgadas para su secado, junto con diverso material para el cultivo como transformadores, focos, una máquina de aire acondicionado, ventiladores y otros utensilios.
Los tres responsables de esta plantación, varones de entre 23 y 26 años, fueron detenidos. Los tres contaban con antecedentes policiales previos.
Posteriormente, en un segundo registro en un inmueble tipo casa cueva, se localizó otra plantación con 193 ejemplares de cannabis, de entre 80 y 100 centímetros de altura y en avanzado estado de floración. En esta vivienda se halló equipamiento similar al del cobertizo.
Además de las plantas, se incautó una caja con 160 gramos de marihuana picada, 845 euros en efectivo fraccionado, una carabina de calibre 4,5 mm, tres tijeras de podar, una tableta y una balanza de precisión.
Los dos responsables de esta segunda plantación, un varón de 48 años con antecedentes y una mujer de 52 años sin ellos, también fueron detenidos. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial en la Sección Civil y Penal del Tribunal de Instancia de Baza Plaza número 2.




