Como marca la tradición, el representante de Guadix, Antonio Vera, no consiguió llevarse la imagen de la Virgen de la Piedad, patrona de Baza, a su municipio. La fiesta, que aspira a ser reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, tendrá su réplica el próximo miércoles en Guadix.
La batalla dio inicio segundos después de las seis de la tarde, señalada por el lanzamiento de tres cohetes, momento en el que los participantes coreaban "Y no se la lleva, y no se la lleva", reafirmando la derrota del enviado accitano.
Esta pintoresca celebración tiene sus orígenes hace más de 530 años, cuando Juan Pedernal, un obrero de Guadix, encontró la imagen de la Virgen en unas obras en Baza e intentó trasladarla a su localidad. La justicia de la época determinó que Guadix enviaría anualmente un representante, quien, si llegaba limpio, podría llevarse la imagen. Sin embargo, la tradición ha mantenido que Guadix pierda esta batalla.




