Este documento, rubricado por los máximos responsables de ambas instituciones, establece un marco de trabajo que facilitará el intercambio de saberes y la potencial puesta en marcha de iniciativas conjuntas, siempre que exista un interés compartido y se disponga de los recursos necesarios.
Según un comunicado de prensa, las áreas de colaboración abarcan desde la aplicación de la radiación en el ámbito médico, la radioprotección y la dosimetría, hasta la innovación tecnológica en entornos sanitarios. También se incluyen el desarrollo de herramientas digitales, la optimización de infraestructuras, la investigación para la seguridad del paciente y la personalización de tratamientos, así como la formación especializada y la divulgación científica.
La iniciativa crea un espacio de cooperación entre el sector sanitario y una infraestructura científico-técnica en desarrollo, con el propósito de promover el trabajo interdisciplinar entre profesionales de diversas disciplinas como la medicina, la ingeniería, la física y la investigación aplicada.




