Los trámites de expropiación de varios inmuebles, ejecutados para la conexión de la Avenida de Punta Ribot con la calle Calderón de la Barca, a la altura de la urbanización Blancazul, podrían finalizar este mismo mes de agosto. Durante esta semana se ha ultimado la expropiación de una finca en la calle Santa Filomena.
Estos dos viales, considerados vitales para la circulación dentro del núcleo urbano, están actualmente separados por una pequeña manzana de viviendas, algunas de las cuales se encontraban en estado ruinoso o de abandono y sobre las que se ha intervenido.
La expropiación de varias fincas, de las que solo resta una para completar el expediente, permitirá habilitar un acceso directo desde la rotonda del tanatorio hasta el entorno de la plaza de toros El Arenal.
El alcalde de la ciudad, Juan Franco, ha destacado que este proyecto es uno de los pilares para la transformación urbanística del municipio, ya que mejorará la movilidad y aliviará la congestión del tráfico en la Avenida María Guerrero.
Una vez concluya el proceso de expropiaciones, se procederá a licitar el proyecto de demolición de las viviendas, la adecuación del espacio y la conexión de la avenida con la calle Calderón de la Barca. Esta intervención es fundamental para crear un nuevo enlace viario estratégico que mitigue los problemas de circulación de la ciudad. Se prevé que este nudo de conexión esté completamente resuelto a finales de año para el desarrollo de las obras de urbanización.
Adicionalmente, el alcalde ha informado sobre los avances en el Estudio de Detalle de la calle Calderón de la Barca, vial que contempla un importante desdoblamiento para mejorar los accesos a la ciudad desde el norte hasta el casco urbano.




