El incidente tuvo lugar en la céntrica calle Alfonso XI, donde un hombre se desplomó a causa de una parada cardiorrespiratoria. La situación fue rápidamente detectada por un hostelero y un agente de la Policía Local, quienes no dudaron en intervenir de inmediato.
Ambos iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en los primeros minutos, una acción crucial para mantener las constantes vitales del afectado. La eficacia de su intervención se vio reforzada por el uso de un desfibrilador y la pronta coordinación con los servicios de emergencia.
Gracias a esta respuesta conjunta, se logró recuperar el pulso del paciente antes de su traslado al Hospital Universitario Punta de Europa. Este suceso subraya la vital importancia de la rapidez en la actuación y la colaboración ciudadana en momentos críticos para salvar vidas.




