Baladés, nacida en Algeciras en 1994, pisó por primera vez las tablas del Teatro Florida a los seis años. Ahora, 24 años después, vuelve a este emblemático espacio junto a Lydia Aranda. Ambas, amigas y también algecireñas, residen en Madrid, donde Las Nietas ha sido interpretada con notable éxito. Esta representación clausurará la segunda temporada del programa "Uno de los nuestros" de la Asociación Cultural de Amigos del Teatro (ACAT), una iniciativa que ha destacado el talento de actrices locales.
La actriz rememoró su debut infantil en el teatro, cuando, siendo alumna de la escuela de José Luis Muñoz y Mari Eugenia Ferrera, olvidó sus líneas en su papel de hada en El sueño de una noche de verano de William Shakespeare. Su ingeniosa reacción, al leer el texto en pleno escenario, provocó risas y aplausos, un momento que, según ella, pudo haber sido clave para su vocación.
“"Estaba delante de todo el mundo y dije, '¡se me ha olvidado el texto!'. Y Maru me llamó entre bambalinas. Me fui, cogí el texto, lo saqué en medio del escenario, leí mis frases, escondí el papel y dije: '¡papá, papá!'. Y todo el mundo aplaudía y se reía."
Baladés describe Las Nietas como una obra que "pone el foco en la vida de la juventud, un poco de la mujer joven que trabaja, y en la generación de nuestras abuelas". La pieza explora la contraposición entre generaciones, destacando cómo el sistema actual puede dificultar que los jóvenes pasen tiempo con sus seres queridos, quienes a menudo se sienten solos.
El regreso a Algeciras genera en la actriz una mezcla de emoción y responsabilidad. "Me da mucho respeto porque sé que vienen familiares, amigos, gente conocida", confiesa, añadiendo que siente un "puntito más de responsabilidad" al saber que la función es un homenaje a su gente. A pesar de la inestabilidad de su profesión, Mel Baladés prefiere no hacer planes a largo plazo, disfrutando del proceso y de cada nuevo proyecto que se presenta.




