La conexión ferroviaria entre las bahías de Cádiz y Algeciras se ha convertido en una prioridad para la provincia, así como para Andalucía en su conjunto. Actualmente, para viajar en tren entre estas dos localidades es necesario atravesar tres provincias (Sevilla, Córdoba y Málaga), lo que evidencia un déficit de infraestructura que se arrastra desde hace más de un siglo y medio.
A finales de 1999, el Gobierno andaluz encargó un estudio de viabilidad para diversos corredores que unirían ambas comarcas. Este estudio, realizado por la empresa pública Gestor de Infraestructuras de Andalucía (Giasa) y adjudicado a Cemosa y Eyser, contemplaba cinco posibles itinerarios, con costes estimados entre 516 y 631 millones de euros según precios de principios del siglo XXI. La alternativa más beneficiosa y con menor impacto ambiental pasaba por Vejer y se acercaba a Punta Paloma, buscando el punto de trazado del túnel del Estrecho.
Además de la conexión interna, la provincia de Cádiz busca la integración en la red de alta velocidad. La conexión AVE entre Cádiz y Sevilla es fundamental, así como la extensión de la alta velocidad a Algeciras, especialmente considerando el futuro túnel de comunicación entre Europa y África. Este túnel, cuya terminal norte se ubicaría cerca de Vejer, requerirá una conexión de alta capacidad con los ejes Cádiz-Sevilla y Algeciras. Los técnicos de Secegsa han declarado que la conexión entre ambos continentes es “técnicamente viable” y solo permitirá la circulación de trenes.
La situación actual de Cádiz es de aislamiento en cuanto a la alta velocidad, tanto por el norte como por el sur. Según los planes presentados por Transportes a la Unión Europea, el AVE no llegaría a la provincia hasta 2050, lo que la convertiría en una de las últimas en beneficiarse de este modo de transporte en España, a pesar de ser la décima provincia en población.




