Los trabajos, enmarcados en el proyecto municipal “La playa de mi barrio”, se han centrado en aumentar la sombra, la vegetación y los equipamientos disponibles. Estas actuaciones buscan ofrecer un entorno más agradable y funcional para los residentes y visitantes de la zona.
Una de las novedades más destacadas es la instalación de una fuente de agua potable, ubicada estratégicamente junto al parque infantil. Esta mejora, largamente solicitada por los usuarios, proporcionará un servicio esencial tanto para las familias que acuden al área de juegos como para quienes pasean o practican deporte en el entorno.
La renaturalización del recorrido ha sido otro pilar fundamental de las intervenciones. El terreno adyacente al camino ascendente ha sido acondicionado para la siembra de césped, dando lugar a dos nuevas praderas verdes. Estos espacios están diseñados para ofrecer zonas de descanso y esparcimiento, complementadas con la plantación de varios árboles que, una vez desarrollados, aportarán sombra y confort al paseo.
Asimismo, se ha llevado a cabo el adecentamiento del talud situado junto a la carretera, donde se han introducido nuevas especies vegetales con flores de diversas tonalidades. Esta acción no solo embellece el acceso, sino que también refuerza la integración paisajística del entorno natural, contribuyendo a una imagen más armoniosa y cuidada de la zona litoral.




