Las autoridades han reforzado la ofensiva contra el narcotráfico en la Costa del Sol, logrando la intervención de 18 medios marítimos y la destrucción de 12 narcolanchas y 20 motores de gran potencia durante el año 2025. Estos datos, proporcionados por el Gobierno en respuesta a una consulta parlamentaria, reflejan una "elevada eficacia" en las operaciones policiales.
En el marco del plan especial contra el tráfico de drogas, se decomisaron 348 embarcaciones en la zona de actuación, lo que representa un incremento del 16,4% respecto al año anterior. Este éxito ha motivado la prórroga del plan de seguridad con una nueva fase en 2026, que incluirá más recursos humanos y materiales para combatir las redes criminales.
“"Estos resultados han propiciado la prórroga del plan de seguridad con una nueva fase en 2026, que incluye más recursos humanos y materiales para combatir las redes criminales."
La preocupación por la presencia de narcolanchas en la costa ha escalado, especialmente tras incidentes en puertos como el de Caleta de Vélez. Sindicatos de las fuerzas de seguridad han denunciado la "impunidad" con la que operan estas embarcaciones en ciertos puntos del litoral, como Manilva, señalando la falta de medios y la saturación de las unidades.
En respuesta a esta situación, el Congreso de los Diputados ha aprobado una reforma clave del Código Penal. Esta modificación tipifica como delito el suministro ilegal de gasolina a las narcolanchas, conocido como "petaqueo", estableciendo penas de tres a cinco años de prisión para toda la cadena implicada. Esta medida busca poner fin a la impunidad de quienes facilitan la logística del narcotráfico, incluso sin probar su vinculación directa con el tráfico de drogas.




