Tras la derrota almohade en las Navas de Tolosa en 1212, el Imperio Almohade entró en declive, dando paso a los reinos de taifas. En este contexto de fragmentación, los benimerines, una nueva potencia del norte de África con capital en Fez, desembarcaron en Tarifa en 1275. Establecieron un protectorado en la región norte del Estrecho, abarcando ciudades como Tarifa, Algeciras y Gibraltar, con el objetivo de enfrentarse al rey Fernando III de Castilla.
Aunque Gibraltar estuvo bajo control meriní desde 1275-76, sus defensas iniciales no fueron significativas. Esto permitió que en septiembre de 1310, el rey Fernando IV de Castilla, durante el asedio a Algeciras, ordenara la toma de la ciudad, que cayó en manos castellanas. Durante los 23 años de dominio castellano, las mejoras defensivas se limitaron a consolidar el recinto de la Villa Vieja, erigir un muro marítimo y construir una torre de flanqueo.
La situación cambió drásticamente en 1333, cuando el infante Abdalmalik, hijo del emir Abu l-Hasán de Fez, asedió y recuperó Gibraltar para los meriníes. Consciente de la vulnerabilidad del enclave, Abu l-Hasán impulsó un ambicioso programa de fortificación. Entre 1342 y 1346, ordenó la construcción de la imponente Torre de la Calahorra (actual Moorish Castle) en la parte más alta de la ciudad, reforzando la alcazaba almohade. También se levantaron nuevos muros, se realzaron los antiguos y se fortificaron las puertas de acceso.
La construcción de la muralla litoral, que se extendía desde las atarazanas hasta Punta Europa, fue iniciada por Abu l-Hasán y completada por su hijo, el emir Abu Inán, a mediados del siglo XIV. Esta expansión defensiva fue crucial, especialmente después de que el rey Alfonso XI de Castilla tomara Algeciras en 1344, convirtiendo a Gibraltar en el último puerto meriní en el norte del Estrecho. El profesor Ángel Sáez, en su libro La Montaña Inexpugnable, destaca cómo estas obras transformaron Gibraltar en un bastión inexpugnable, capaz de resistir el asedio de Alfonso XI en 1349-50.
“"Levantó la colosal torre (entre los años 1342 y 1346) que hay en lo alto de la fortaleza. Esa torre era antes una pequeña atalaya que fue destruida por las piedras de los almajaneque y en su lugar se construyó ésta."
El desarrollo urbano meriní no se limitó a las fortificaciones. Se construyeron edificios públicos y privados, incluyendo baños, mezquitas y casas-palacios. Aunque la mayoría de estas edificaciones no han sobrevivido, los baños construidos por Abu l-Hasán, mencionados por el cronista Ibn Marzuq, se conservan y albergan el museo de la ciudad en Bomb House Lane. Estos baños, por su diseño y materiales, son consistentes con la arquitectura meriní del Magreb, lo que sugiere su autenticidad. El rey de Granada, Muhammad V, se apoderó de Gibraltar en 1374, y un siglo después, en 1462, Enrique IV de Castilla la conquistó a los nazaríes.




