El cantaor, oriundo de Algeciras, ha utilizado sus redes sociales para compartir un texto donde aborda la situación del patrimonio de su hermano, fallecido en 2014. En su mensaje, de carácter personal y con un tono crítico, el artista subraya la profunda conexión que mantuvo con el maestro desde la infancia, habiendo compartido el camino artístico.
Desde esta perspectiva de cercanía, el cantaor se siente con la responsabilidad de señalar aspectos que, a su juicio, podrían mejorarse en la administración del legado. Una de las principales críticas se centra en la utilización de la imagen del guitarrista en iniciativas tanto institucionales como comerciales.
“"Vender su imagen como se está haciendo no es de recibo."
El artista también ha puesto en tela de juicio la supervisión de la programación del Centro de Interpretación dedicado a Paco de Lucía, así como la explotación comercial de su figura. Ha expresado que nadie le consulta sobre estas decisiones, a pesar de su dilatada experiencia en el ámbito del flamenco.
Asimismo, ha hecho hincapié en la importancia de manejar con sumo cuidado el 'merchandising' asociado al guitarrista, dada la relevancia de su figura. Ha planteado interrogantes sobre el destino de los fondos recaudados por la venta de productos como camisetas.
A pesar de sus observaciones críticas, el cantaor ha reiterado la necesidad de preservar la figura de Paco de Lucía como un referente global del flamenco. Ha concluido su mensaje con un llamamiento a la colaboración y al entendimiento, ofreciendo su disposición a participar en las labores destinadas a enaltecer la memoria de uno de los artistas más grandes del último siglo.




