La aplicación, disponible para dispositivos iOS y Android, facilita que cualquier persona pueda avisar de la presencia del alga en la arena o el agua. El proceso es sencillo: basta con hacer una fotografía, geolocalizar el hallazgo y registrarlo, todo en menos de un minuto.
Los datos recopilados se incorporan a una base de datos científica que ayudará a los investigadores a comprender mejor dónde y cuándo aparecen las grandes acumulaciones de esta especie invasora, así como las condiciones que favorecen su llegada a las playas.
Esta información será crucial para entrenar y validar algoritmos capaces de detectar los arribazones mediante imágenes captadas por drones y satélites, como parte del proyecto RoGEO.
El objetivo final es desarrollar herramientas que no solo informen sobre la ubicación actual de la especie, sino que también mejoren su seguimiento y permitan anticipar futuras llegadas, facilitando así la respuesta de las administraciones y del sector pesquero.




