La Playa de los Lances, en Tarifa, fue nuevamente el escenario de la tradicional vigilia de oración anual, organizada por el Secretariado Diocesano de Migraciones. El evento busca recordar a todas las personas migrantes que han fallecido o desaparecido en sus travesías terrestres y marítimas.
Durante la tarde del pasado viernes, aproximadamente un centenar de asistentes se unieron en un acto de oración. Se congregaron alrededor de una patera, iluminada por antorchas y velas, un símbolo que, según el Obispado, representa el “drama cruel y sin sentido” de la migración.
“"Estamos llamados a vivir y difundir la cultura del encuentro, un encuentro igualitario entre migrantes y la población del país de acogida."
La ceremonia fue presidida por Mons. Ramón Valdivia, administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, quien estuvo acompañado por el padre Sante Zanetti. También contó con la participación de una delegación de la comunidad musulmana, liderada por Driss El Ouahabi, presidente de la Asociación Islámica Zaouia Chadilia de Ceuta.
El padre Sante Zanetti enfatizó la necesidad de acoger e integrar a los migrantes, destacando que su presencia subraya la urgencia de priorizar la fraternidad y la solidaridad frente al rechazo y la indiferencia. Subrayó que la migración es un desafío crucial que invita a la sociedad a ampliar su perspectiva a través del encuentro con esta “humanidad en camino”.
Tras la invocación del Espíritu Santo, varios migrantes compartieron sus experiencias personales, tanto las de quienes lograron llegar a España como las de aquellos que no tuvieron la misma fortuna. El acto concluyó con una oración por los migrantes fallecidos, el rezo del Padrenuestro y el Al-Fatiha musulmán, seguido de una ofrenda floral al mar en señal de duelo.




