La declaración de fuerza mayor y extrema necesidad por la situación generada por el alga exótica invasora Rugulopteryx okamurae, conocida como alga asiática, en el Estrecho de Gibraltar, ha sido recibida con gran satisfacción por los municipios afectados. Esta medida, anunciada por la Junta de Andalucía, conlleva la exención del impuesto estatal sobre el depósito de residuos en vertedero, un coste significativo para las localidades costeras.
“"La única ayuda económica que tenemos es de la Diputación de Cádiz, la de la Junta, aunque no es económica, sí nos ahorra un dinero bastante curioso."
Un portavoz municipal de Tarifa ha expresado la "alegría tremenda" por esta decisión, que representa un ahorro considerable para las arcas locales. Solo el año pasado, el municipio gastó más de 100.000 euros en el traslado de las algas a vertederos. Esta exención se suma a las ayudas económicas de la Diputación de Cádiz y se considera un "paso importante" tras la aprobación del plan de biomasa.
Desde Tarifa, se ha instado al Ministerio de Transición Ecológica a permitir la comercialización de estos residuos. Esta demanda, reiterada durante años, busca un "alivio" económico adicional, ya que empresas interesadas podrían asumir las tareas de retirada del litoral para utilizar el alga en productos farmacéuticos, suelas de zapatos, materiales ecológicos o abono agrícola. La presencia del alga asiática ha provocado una "catástrofe medioambiental" en el litoral, con más de 11.000 toneladas recogidas en Tarifa durante la temporada estival de 2024 y más de 7.000 en el verano de 2025.
Por su parte, un representante del Ayuntamiento de La Línea ha destacado que la medida de la Junta se originó a partir de una solicitud de su delegación de Playas a la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar. Tras consultar al Ministerio de Hacienda, se confirmó que la exención sería posible con una declaración de emergencia ambiental o causa excepcional, lo que finalmente ha decretado la administración andaluza. Esta decisión "tiene todo el sentido del mundo", ya que no es lógico que los ayuntamientos asuman el coste de limpieza por una crisis ambiental provocada por una especie invasora.
El alga, originaria del Pacífico, fue detectada por primera vez en 2016 en el Estrecho de Gibraltar y ha mostrado una "capacidad de colonización extraordinaria", expandiéndose rápidamente. Su inclusión en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras en 2020 y su consideración como especie preocupante para la Unión Europea en 2022 subrayan la gravedad de la situación.




