Una importante operación medioambiental se ha puesto en marcha tras el vertido de 22.000 litros de aceite de palma al mar desde el puerto de Algeciras. El incidente ocurrió el lunes por la mañana en el Muelle Norte Juan Carlos I, dentro de la bahía de Gibraltar, durante las labores de descarga.
Un contenedor tipo flexi-tank de seis metros, que transportaba líquido a granel no peligroso, se rompió durante la operación, liberando la considerable cantidad de aceite. Según APM Terminals, la Autoridad Portuaria, el suceso se produjo al descargar un contenedor diseñado para el transporte de mercancías líquidas a granel no peligrosas.
Las autoridades activaron rápidamente el Plan de Protección Marítima tras detectar la fuga. Equipos especializados desplegaron barreras de contención alrededor del muelle para evitar la propagación del aceite a las aguas circundantes. La magnitud del vertido generó preocupación por los potenciales riesgos para los ecosistemas marinos de la bahía.
El aceite de palma, aunque menos tóxico que el crudo, puede dañar la vida marina al cubrir a aves, peces y otras criaturas, afectando su respiración, alimentación y movilidad. Además, puede solidificarse rápidamente, complicando su retirada. Las operaciones de limpieza, con embarcaciones y equipos especializados, han estado en curso durante toda la mañana para recuperar el material derramado.
Fuentes de la terminal indican que la situación está 'bajo control', aunque los trabajos de limpieza continúan mientras las autoridades evalúan la extensión total del derrame. El Puerto de Algeciras mantiene su operatividad completa, y se ha reforzado la monitorización como medida de precaución.




