Los arqueólogos marinos, en el marco del Proyecto Herakles liderado por expertos de la Universidad de Cádiz, han identificado 151 yacimientos arqueológicos submarinos en la Bahía de Algeciras. Estos descubrimientos abarcan desde el siglo V a.C. hasta la Segunda Guerra Mundial.
Entre los restos se encuentran embarcaciones comerciales púnicas, naves romanas, barcos islámicos medievales e incluso una fragata española del siglo XVIII, la Puente Mayorga IV. El Estrecho de Gibraltar se convirtió en un cuello de botella mortal para la navegación a lo largo de miles de años, escenario de batallas y víctima de intensas corrientes y cambios climáticos repentinos.
Gracias a escáneres de sonar avanzados, magnetómetros y herramientas de mapeo digital, el equipo ha documentado docenas de pecios previamente desconocidos, sepultados bajo capas de arena y sedimento. Los científicos advierten, sin embargo, que este tesoro submarino está amenazado por la navegación moderna, la expansión portuaria, las operaciones de dragado y el cambio climático, que podrían destruir restos ocultos durante más de 2.400 años.




