Estas acciones se enmarcan en un plan continuo de mantenimiento de imbornales, crucial para prevenir problemas de desagüe y mitigar los efectos de las tormentas, que se han vuelto más extremas debido al cambio climático. El objetivo es garantizar la resiliencia del municipio frente a estos fenómenos.
En colaboración con el Ayuntamiento de Montilla, la empresa ha dedicado semanas a trabajos adicionales de limpieza para asegurar que las infraestructuras hídricas estén en perfectas condiciones. Este esfuerzo se complementa con la modernización digital de los procesos de gestión y seguimiento, lo que permite una respuesta ágil ante cualquier incidencia.
A lo largo del año, Aguas de Montilla realiza más de 300 revisiones en las siete estaciones de bombeo del municipio. Además, se lleva a cabo una limpieza regular de rejas de desbaste, cámaras, arquetas y alivios. La implementación de sistemas de telecontrol y alarmas permite una monitorización constante del estado de las instalaciones, facilitando intervenciones inmediatas.
La compañía también impulsa campañas de concienciación ciudadana para promover el uso adecuado de rejillas, imbornales y retretes, alertando sobre los perjuicios que las toallitas y otros residuos causan al sistema de alcantarillado.
Mediante estas iniciativas, Aguas de Montilla reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la gestión eficiente de las infraestructuras hídricas, fortaleciendo la capacidad del municipio para afrontar los desafíos derivados del cambio climático.




