Desde las primeras horas del día, las carretas se congregaron en el recinto ferial de Andújar, preparándose para la ascensión. Los romeros, organizados por antigüedad, iniciaron el recorrido hacia el Santuario, donde la Virgen de la Cabeza espera su llegada.
La peña Aires de Romería, con 42 años de historia, ejemplifica el espíritu de esta festividad. Sus miembros, algunos con casi medio siglo de peregrinación, amenizan el trayecto con música y bailes, transformando el camino en una celebración continua. Las paradas se realizan siguiendo un estricto protocolo para asegurar el avance ordenado de todas las peñas.
“"Nos hace mucha ilusión. Conocíamos a Aires de Romería desde hace mucho tiempo, pero hasta ahora no habían abierto cupo y la verdad que nos han acogido estupendamente. Somos una piña."
Antes de alcanzar Lugar Nuevo, se lleva a cabo el tradicional bautismo de los nuevos integrantes, un momento de bienvenida que refuerza los lazos comunitarios. Una de las nuevas romeras destacó la profunda devoción que sienten por la Virgen de la Cabeza, una fecha que para ella tiene un significado aún más especial.
Tras cruzar el puente, los vítores a la patrona de Andújar resuenan con fuerza. Los romeros instalan rápidamente sus campamentos para comer antes de continuar la subida. Un portavoz de la peña subrayó que los socios son más que amigos, forman “una gran familia” unida por la devoción a La Morenita, una figura central en la identidad de los habitantes de Andújar.
“"Para nosotros la romería empieza en el momento en el que se encierra. Ahí empezamos a pensar qué vamos a preparar el siguiente año."




